VOCATIVOS Y ELE

Para empezar una conversación


 En español existen muchísimas formas de iniciar el diálogo, por supuesto, todo depende si los interlocutores se conocen o no. A la gente de habla no hispana le sorprenden algunos vocativos, como hombre o tía, ya que lo traducen automáticamente a su idioma, y lo que sale es digno de cualquier revista de humor negro. Ahora vamos a ver el uso de algunas formas habituales en el trato cotidiano. En la calle se oye muy a menudo: mujer, tía, hija, maja, guapa, chata, chavala…O también, sus formas masculinas: hombre, tío, hijo, majo, guapo, chato, chaval…
  El vocativo hijo, hija, por raro que parezca, se usa en los casos donde no hay una relación de parentesco. Es natural que lo hagan personas mayores dirigiéndose a los más jóvenes, pero en España ¡hasta los niños pequeños se permiten el lujo de llamar hija a su propia madre! “Ay, hija, es que me han dado tantos deberes en el cole…”  


 Pero, el caso más llamativo es el uso de vocativos hombre y mujer. En el caso de mujer parece que todo queda más o menos claro, pero ese hombre tiene la particularidad de aplicarse en tono familiar incluso a las mujeres, y es ahí donde el pobre inmigrante se queda con la boca abierta al ver a dos señoras de la calle Vargas conversando:
“- Hombre, ¿tú por aquí?.. – Anda, hombre, no seas mala…Hombre, lo que te iba a decir…”
 Cabe señalar que el uso de los vocativos como  chaval/a  está determinado por la edad de los interlocutores, normalmente niños o adolescentes, pero el resto se puede aplicar casi a todas las edades, es decir, chicos o chicas pueden tener perfectamente 60 o más años. ¡Hasta luego, chicos!


Georgy Kuznetsov, Ldo. en Filología Hispánica, profesor de ELE. 

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